En el mundo existe algo que los letrados llaman el triangulo del éxito, el cual se puede aplicar a distintas áreas de la vida y el cual está representado por tres aspectos que determinan la realización de una meta; en el ámbito espiritual, este triangulo se puede ver reflejado en los pilares de este capitulo, los cuales son: Confianza, Prudencia y Paciencia, ya que en cada uno de ellos encontramos una senda que delimita en gran medida el avance que tengamos a lo largo de este camino de fe para alcanzar el propósito de Dios.
📖 Tabla de Contenido
La confianza puesta en Dios: primer pilar de la sabiduría 🙏🛡️
Tomando el primero de ellos, nos podemos aventurar diciendo que la confianza representa gran valor para las personas porque del grado en que se tenga, esta puede influir en la toma de decisiones; hay algo muy importante aquí, y es que cuando depositamos nuestra confianza en otra persona deberíamos esperar en algún momento una decepción, porque como seres humanos limitados, estamos también predestinados a fallar, a cometer errores e incluso lastimar. Es por eso que en el libro de los Salmos 40:4 Bienaventurado el hombre que puso en Jehová su confianza, Y no mira a los soberbios, ni a los que se desvían tras la mentira. Hallamos una bienaventuranza, porque nuestro Dios es el único que no miente, que no cambia, que no defrauda, que no hiere; Él es un Dios misericordioso, pero que toma en cuenta nuestras acciones.
Un gran ejemplo de confianza podemos verlo en el proceso que atraviesan las águilas en su preparación para la vida; en un principio el águila a pesar de ser ágil y voraz se muestra como un ave frágil porque sus uñas no están en óptimas condiciones para realizar su función, lo cual la lleva a un punto crítico ya que debe renunciar a varias cosas para alzar vuelo y subir a lo más alto de la montaña hasta que está preparada para remontar el vuelo, huir del peligro y seguir adelante con su propósito de vida, lo cual demuestra su capacidad de transformarse en las dificultades.
Así mismo, nosotros como cristianos debemos como dice la palabra, mostrarnos humildes, despojándonos de todo peso para poder levantar la mirada y poner nuestra confianza en Dios quien es nuestro refugio y sustento en los momentos difíciles, así hasta recobrar fuerzas y seguir corriendo con paciencia la carrera.
Dios como socorro seguro y fundamento eterno 🏔️✨
Vale la pena también hacer referencia al Salmos 121, que nos ilustra que cuando confiamos en Dios, hallamos que nuestro socorro proviene de Él, que así mismo Él guardara de nosotros, de nuestra salida y entrada por siempre porque Dios no va a permitir algo que nos haga daño y si lo hace es para que crezcamos en carácter o en sabiduría; Él nunca nos permitirá llevar una carga más pesada a la que podemos soportar porque el conoce nuestras limitaciones y en definitiva sabemos que a los que aman a Dios, todas las cosas les ayudan a bien, esto es, a los que conforme a su propósito son llamados. (Romanos 8:28). Por eso es importante que pongamos nuestra confianza en las cosas de arriba más no en las de la tierra, pues lo que vivimos a diario es pasajero pero lo que vivimos en Dios nos acompañará el resto de nuestra vida.
Hermosa palabra encontramos en el libro de Jeremías 17:7-8 Bendito el varón que confía en Jehová, y cuya confianza es Jehová. Porque será como el árbol plantado junto a las aguas, que junto a la corriente echará sus raíces, y no verá cuando viene el calor, sino que su hoja estará verde; y en el año de sequía no se fatigará, ni dejará de dar fruto. Aquí hallamos una promesa muy alentadora para aquellos que se deciden a confiar en Dios, pues el hecho de tener al Señor Jesús como su roca en la que confía es lo que le garantizará un camino expedito para su crecimiento, sin importar que vengan dificultades su fruto será de gran calidad y agradable ante los ojos de Dios y de los hombres.
En conclusión, podemos estar completamente seguros que el creerle a Dios y el confiar en Él augura un juego en el que siempre seremos ganadores, pues desde el principio somos llamados dichosos y bienaventurados por confiar en Aquel que creo los cielos y la tierra, esto podemos verlo reflejado en las palabras del Salmos 34, donde también hay promesa de que gracias a la bondad de Dios, se han dispuesto ángeles para que acampen a nuestro alrededor porque demostramos temor de Dios, además esos ángeles tienen autoridad para defendernos.
La prudencia: sabiduría aplicada al carácter y a las decisiones 🧠⚖️
Si nos adentramos en el segundo aspecto, prudencia, podemos ver que guarda una estrecha relación con el ser y el hacer; pues, si una persona se considera prudente hará todo lo posible para que sus palabras y sus acciones no se conviertan en tropezadero o en fuente de tristeza para los demás, en este sentido, la persona prudente procura primeramente agradar a Dios sin obviar su papel en la sociedad.
Es importante que como cristianos, además de ser sensibles ante la necesidad que vive la humanidad, desarrollemos la capacidad de escuchar, la cual es fundamental en todo proceso de crecimiento y que es la que en cierta forma determina el impacto que podamos causar en la vida de las demás personas.
Dios mismo dice en su palabra que acerquemos nuestro oído más para oír porque al final del día lo importante no es la cantidad de conocimiento que tenemos sino lo que hacemos con el mismo, quizá puede parecer contradictorio y a la vez difícil que para ayudar a alguien a sobreponerse de una situación compleja nos quedemos en silencio, porque obviamente como seres humanos nuestra primera reacción sería tratar de consolar y aconsejar a esa persona, pero no debemos olvidar que sin duda en ese momento de silencio es dónde estamos poniendo en contexto una circunstancia bajo la cual ese conocimiento tendría un sentido y una razón de ser, en pocas palabras un buen consejo es el resultado de incansables horas de escuchar atentamente.
En pocas palabras, el hecho de poner en práctica la prudencia está ligado también al carácter de la persona, ejemplo de esto lo encontramos en el libro de los Proverbios 3:5-7 Fíate de Jehová de todo tu corazón, Y no te apoyes en tu propia prudencia. Reconócelo en todos tus caminos, Y él enderezará tus veredas. No seas sabio en tu propia opinión; Teme a Jehová, y apártate del mal; Aquí podemos ver un consejo del más prudente de todos, El Señor Jesús quien nos dice que no seamos prudentes en nuestro propio concepto porque en nuestra naturaleza humana y pecadora tendemos a equivocarnos; el complemento de este pasaje nos muestra la promesa de obedecer el consejo de Dios, lo cual también denota prudencia, esa así que nos dice: Porque será medicina a tu cuerpo, Y refrigerio para tus huesos. Honra a Jehová con tus bienes, Y con las primicias de todos tus frutos; Y serán llenos tus graneros con abundancia, Y tus lagares rebosarán de mosto. (Prov. 3:8-10).
En consecuencia al consejo viene también la bendición, pues, si ponemos nuestra confianza en Dios estamos también considerando que sus palabras serán nuestra guía y su sabiduría nos ayudará a actuar con prudencia aún en los momentos y situaciones más complejas; en este aparte de proverbios particularmente, la promesa es que el confiar nuestra prudencia en Dios nos garantiza vitalidad, calma y abundante salud no solo física sino también mental y principalmente espiritual.
Prudentes como serpientes y sencillos como palomas 🐍🤍
En definitiva, podemos encontrar muchos ejemplos de prudencia en las sagradas escrituras, pero vale la pena resaltar aquel en el libro de Mateo 10: 16 He aquí que yo os envío como a ovejas en medio de lobos; sed, pues, prudentes como las serpientes, y sencillos como las palomas. Haciendo referencia con esto a la sagacidad de la serpiente y a su habilidad o capacidad para no exponerse al peligro, pues se esconde en grietas y lugares donde puede analizar los movimientos de su oponente sin siquiera ser vista, ya que por medio de su sigilo evita llamar la atención.
Algo así nos plantea la palabra en el libro de los Proverbios 22:3 El hombre prudente ve el peligro y se protege; el imprudente ciegamente avanza y sufre las consecuencias. NBV. Podemos deducir de este pasaje que los cristianos siempre hemos estado en una aparente desventaja con relación a la humanidad corrupta y depravada en la que vivimos, pues en el anterior verso de Mateo, las palabras del Señor son claras, os envío como ovejas en medio de lobos aludiendo a las cualidades internas de cada uno, el lobo siendo un animal rapaz y la oveja un animal manso; por eso el consejo en Proverbios resulta de gran utilidad pues es claro que en el mundo nos enfrentaremos a cantidad de situaciones y propuestas que por el Espíritu de Dios en nosotros sabremos qué intención traen consigo y podremos entonces apartarnos o protegernos de ese peligro, no como el imprudente que va de cabeza al matadero y sufre el daño.
En este proceso podemos
concluir que primero es la gracia, luego la justicia. Pero en medio de ello, no
podemos olvidar que tenemos la capacidad de perdonar. Ese perdón que se ve
reflejado en la obra de Jesús en el calvario y que nos demuestra confianza,
paz, unidad y amor que al final es la única forma que tenemos para presentarnos
aprobados ante Dios.
La paciencia: correr la carrera sin perder la meta 🏃♂️🔥
El último de estos pilares, es la paciencia, el cual es fundamental en la vida de todo ser humano y principalmente del cristiano, pues la palabra nos dice en la carta a los Hebreos Por tanto, nosotros también, teniendo en derredor nuestro tan grande nube de testigos, despojémonos de todo peso y del pecado que nos asedia, y corramos con paciencia la carrera que tenemos por delante, (Hebreos 12:1).
Aquí se nos alienta a vivir la vida cristiana segundo a segundo, paso a paso, lo cual desde el punto de vista natural parecería ilógico y contradictorio puesto que un corredor va con todas las ganas y velocidad porque sabe que el premio está al cruzar la meta y si se distrae o disminuye su velocidad perderá; pero en la vida cristiana, el correr de un lado a otro, el infringir rapidez, el querer hacer muchas cosas con afán va generando ansiedad en nosotros, la cual nos lleva al cansancio o agotamiento no solo físico sino también espiritual, que finalmente nos hace perder el rumbo, distraernos en los afanes del mundo y alejarnos de la meta final que es Cristo y la salvación maravillosa que nos ha regalado por su gracia.
Más adelante en el mismo texto, nos es presentada la fuente de toda paciencia; puestos los ojos en Jesús, el autor y consumador de la fe, el cual por el gozo puesto delante de él sufrió la cruz, menospreciando el oprobio, y se sentó a la diestra del trono de Dios. (Hebreos 12:2). Como ya vimos antes, el ser impaciente y vivir de los afanes genera agotamiento, pero hay buenas noticias, pues la misma palabra nos dice que la clave para enfrentar el cansancio y el desaliento está en Dios pues Él ha enfrentado diversidad de pruebas y tribulaciones y ha soportado lo mismo o mucho más que nosotros, esto significa que toda la paciencia está contenida en Él, pues el final de este verso nos da a entender que Cristo soportó todo eso porque vio la meta y la ve en cada uno de nosotros hoy día, en que alcancemos su gloria y disfrutemos de sus innumerables bendiciones.
Esta tesis es sostenida en Romanos 15:5-6 Pero el Dios de la paciencia y de la consolación os dé entre vosotros un mismo sentir según Cristo Jesús, para que unánimes, a una voz, glorifiquéis al Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo. Este pasaje hace una referencia directa al Señor Jesús como el Dios de la paciencia, que no nos quede duda entonces que si hemos de atravesar alguna prueba, si hemos de tener aflicciones, si hemos de tropezar o incluso caer o si hemos de llorar en este camino; El único que nos ayudará a levantar la cabeza y reponernos es Dios pues si vivimos para Él vivimos y si morimos para Él morimos, pues sea que vivamos o que muramos, somos del Señor. (Romanos 14:8).
Por ende, si aparecen en nuestra vida momentos que nos hacen pensar que no vamos a llegar a la meta, volvamos nuestra mirada a Dios reconociendo su infinito poder y gloria, pongamos nuestra confianza en Él porque de seguro no nos dejará avergonzados y no sólo esto, sino que también nos gloriamos en las tribulaciones, sabiendo que la tribulación produce paciencia; y la paciencia, prueba; y la prueba, esperanza; y la esperanza no avergüenza; porque el amor de Dios ha sido derramado en nuestros corazones por el Espíritu Santo que nos fue dado. (Romanos 5:3-5). En pocas palabras, las tribulaciones, las pruebas, las dudas, las aparentes derrotas son necesarias para desarrollar ese espíritu valiente que Dios busca en cada uno, dotado de paciencia y esperanza en el amor de Dios que está en ti y en mí.
Tanto la confianza como la prudencia y la paciencia son garantía de un caminar en sabiduría en este mundo tan retorcido; pero además de esas cualidades, Dios ha prometido darnos a través de su Santo Espíritu grandes beneficios: Mas el fruto del Espíritu es amor, gozo, paz, paciencia, benignidad, bondad, fe, mansedumbre, templanza; contra tales cosas no hay ley. (Gálatas 5:22-23). Todos ellos auguran una vida en santidad a pesar de las dificultades, con el fin de exaltar, bendecir y alabar el nombre de nuestro Dios.
Conclusión: la sabiduría que proviene de Dios 📖🌟
En conclusión, el principio de la sabiduría está en el conocimiento de Dios, en tener un verdadero acercamiento con Él; esto podemos verlo en Jeremías 9:23-24 Así dijo Jehová: No se alabe el sabio en su sabiduría, ni en su valentía se alabe el valiente, ni el rico se alabe en sus riquezas. Mas alábese en esto el que se hubiere de alabar: en entenderme y conocerme, que yo soy Jehová, que hago misericordia, juicio y justicia en la tierra; porque estas cosas quiero, dice Jehová. La recomendación del Señor en estos dos versos recae en que si alguno ha de alabarse, que lo haga en entender y conocer que Él es Dios y que busca que haya misericordia, juicio y justicia en la tierra; por tanto deberíamos ser sabios en realidad y procurar con diligencia agradar a Dios en todo y con todo.
Así mismo, en el libro de Proverbios en el capítulo 3, en los versos 13-15 encontramos una gran verdad revelada; Bienaventurado el hombre que halla la sabiduría, Y que obtiene la inteligencia; Porque su ganancia es mejor que la ganancia de la plata, Y sus frutos más que el oro fino. Más preciosa es que las piedras preciosas; Y todo lo que puedes desear, no se puede comparar a ella. Es decir, el misterio revelado aquí es que la plata en algún momento se acaba, el oro fino también escasea en su producción y minería así como las piedras preciosas; pero, aquel que ha alcanzado sabiduría e inteligencia siempre tiene la chequera llena pues sabrá como sortear cada situación que se le presente y como actuar ante cualquier adversidad, cabe resaltar que la chequera llena hace alusión a que la sabiduría y la inteligencia son hasta cierto punto inagotables por ser cualidades que provienen de Dios.
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