Hasta ahora hemos mencionado a grandes rasgos varias de las cualidades de toda persona que se dispone a entregar su vida a Dios, aquella persona que se esmera incansablemente por seguir por la puerta estrecha en el camino hacia el propósito del Señor. Vale la pena resaltar que al tratarse de una obra que sobrepasa todo tipo de naturaleza, es necesario que además de todas estas cualidades exista en aquella persona un deseo ferviente y apasionado por servir fielmente a los designios de nuestro padre y salvador: Jesucristo.

📖 Tabla de Contenido

  1. El llamado al servicio fiel y responsable en la vida cristiana 🙏📖

  2. Perseverar sin abandonar la obra encomendada por Dios 🔥🛤️

  3. Fidelidad y madurez en el servicio cristiano 🌱✨

  4. El perdón como expresión verdadera de fidelidad 🤍⚖️

  5. Servir con la mirada puesta en Cristo Jesús ✝️👀

El llamado al servicio fiel y responsable 🙏📖

En ese sentido, el servicio hacia lo celestial para bendición y edificación de la humanidad trae consigo una serie de responsabilidades, pero también de grandes y abundantes bendiciones, que muy seguramente no se abarcarían en un capitulo, ni mucho menos en un libro ya que nos estamos refiriendo a aquel que lo llena todo, aquel que lo sabe todo pero que no escatima su sabiduría, amor y poder con sus servidores, aquel que es celoso con sus hijos y que no comparte su gloria con nadie, precisamente aquel que no se limita ante humanas circunstancias, el Todopoderoso.

Por eso querido amigo, déjame decirte que si Dios te ha escogido para ponerte en el camino de alguien y te ha encargado una misión acorde a los dones y talentos que el mismo te ha otorgado, deberías procurar de manera diligente cumplir exitosamente esa misión ya que muchas veces creamos un sentido distorsionado de lo que se nos ha encomendado o simplemente hacemos prevalecer nuestra voluntad por encima de la de nuestro creador dejando a medias aquello que un día empezamos, pudiendo en ocasiones llegar a cuestionar y hasta discutir porque sentimos tener la razón, en vez de ser obedientes. Seria prudente entonces preguntarnos si en realidad estamos agradando a Dios en la forma como asumimos y afrontamos esa misión.

Perseverar y no abandonar la obra encomendada 🔥🛤️

No seamos pues como esas personas que viven como el colibrí, saltando de un lado a otro dejando obras inconclusas en el camino, obras que muchas veces terminan como aquella flor que se marchita y muere por falta de agua y alimento, seamos más bien como aquel obrero que se preocupa por pulir cada detalle en su obra hasta que logra perfeccionarla, o simplemente seamos como aquel campesino que acude diariamente al campo a proveer con lo necesario su sembrado porque sabe que si lo descuida no fructificará o en efecto dará fruto de mala calidad.

Porque desde el primer momento en que le hablamos a alguien acerca del evangelio con el fin de cumplir el propósito de Dios la vida de aquella persona, nos convertimos en su padre o consejero espiritual ya que por la gracia y misericordia de Dios ese ser humano puede ver la gloria de Dios reflejada en nosotros. 

Sin embargo, es posible que no todos reaccionen de la misma manera, porque así lo podemos evidenciar en la palabra ... De todo hallaremos en la viña del señor...; habrá quienes escuchen y olviden, también aquellos que solo escuchen por agradar a quien les habla, pero sin duda habrá aquellos, aunque muy pocos, en los que se despierte ese deseo de seguir buscando el rostro del Señor (porque así lo dice su palabra por medio de Lucas 13:24 y Mateo 7:13-14, 13 Entrad por la puerta estrecha; porque ancha es la puerta, y espacioso el camino que lleva a la perdición, y muchos son los que entran por ella; 14 porque estrecha es la puerta, y angosto el camino que lleva a la vida, y pocos son los que la hallan.) y es allí precisamente dónde el apoyo de ese amigo, ese hermano o esa persona que está siempre dispuesta a escuchar y dar un consejo juega un papel decisivo. 

Fidelidad y madurez en el servicio cristiano 🌱✨

Es bien sabido que la salvación y el servicio a Dios son responsabilidad de cada individuo, para nadie es un secreto que en este camino de santidad existe algo llamado madurez y experiencia, la cual se alcanza solamente con la práctica constante de la palabra. Vale la pena resaltar que aunque exista una convicción hacia lo espiritual por atender ese llamado de nuestro Señor, si nosotros como cristianos no préstamos la atención suficiente a la necesidad de aquella persona podríamos decir entonces que somos como aquel obrero al que contratan para construir una casa y al cabo de varios días se desaparece dejando la obra abandonada.

En lucas 16:10 10 El que es fiel en lo muy poco, también en lo más es fiel; y el que en lo muy poco es injusto, también en lo más es injusto. El Señor nos habla sobre la correlación entre humildad y fidelidad, las cuales constituyen pilares fundamentales en el servicio a Dios, ya que si nos basamos en la interpretación textual de este verso sería como aquel que a pesar de la abundancia o escases mantiene su convicción firme en el evangelio, así como demuestra ser justo o injusto con sus actos porque así lo dice la escritura en Lucas 6:43 43 No es buen árbol el que da malos frutos, ni árbol malo el que da buen fruto. Desde esta perspectiva, la fidelidad implica entonces guardarse para el Señor, es decir, estar en su presencia en todo momento y sin importar las circunstancias, buscando ser cada vez más como él, procurando no dejarnos llevar por la tentación o los malos pensamientos, actuando conforme a su voluntad y viviendo en comunión con los demás. 

El perdón como expresión de fidelidad 🤍⚖️

En este sentido, la fidelidad está enmarcada en distintas esferas, una de ellas la podemos percibir en Marcos 11:25  25 Y cuando estéis orando, perdonad, si tenéis algo contra alguno, para que también vuestro Padre que está en los cielos os perdone a vosotros vuestras ofensas. Ya que el perdón constituye un área fundamental en la vida de todo aquel que dice ser fiel y mucho más en la vida del cristiano, porque fidelidad no significa simplemente hacer las cosas de manera intachable sino también reconocer que en algún momento y por alguna razón esas personas que resultan importantes para nuestra vida nos harán sufrir por un fallo que cometieron simple y llanamente por su naturaleza. 

Bajo esas condiciones, seria conveniente entonces ponerle un alto a los impulsos que a fin de cuentas son los que nos llevan a puntos extremos de dolor, además de tomarnos un momento para reflexionar con la intención de escuchar atentamente lo que la otra persona tiene por decir a fin de perdonar esa falta, aunque resulte difícil porque de nada vale dejar a un lado buenos momentos llenos de bonitos recuerdos meramente por un error, si en definitiva así hace el Señor con nosotros, bien puede perdonarnos porque hemos actuado conforme a lo que dice la escritura o bien puede desecharnos tal como hacen aquellos que no tienen piedad de sus hermanos, la cuestión está en el camino que nosotros decidamos tomar lo cual determinará la forma en que seremos tratados, si premiados o castigados.

En tal caso, seria como decir que amamos pero nuestras acciones no son acorde a lo que decimos, por ejemplo, decir que amamos a Jesús y que creemos fielmente en él, pero no nos congregamos, no leemos ni meditamos en la palabra o simplemente vivimos en discordia con los hermanos, lo cual resulta irónicamente complicado de entender. En definitiva, es como el ejemplo de aquel muchacho que se enamora por primera vez y le dice palabras bonitas a la chica, la invita a salir, lo normal en una relación de pareja, pero cuando tiene la oportunidad de coquetear con otra ya no demuestra el amor que decía o aparentaba tener por su novia.

Servir con la mirada puesta en Cristo ✝️👀

Como en el caso de Marta y María en Lucas 10:40 40 Pero Marta se preocupaba con muchos quehaceres, y acercándose, dijo: Señor, ¿no te da cuidado que mi hermana me deje servir sola? Dile, pues, que me ayude. Podemos ver que Marta se encontraba afanada y preocupada por atender los quehaceres cotidianos, mientras que María se preocupó más por atender al Señor, por agradarlo y crecer en él, ciertamente Jesús vio con agrado la actitud y la disposición de María por estar presta a su servicio, podríamos hacer una referencia entonces de aquel versículo que dice: …. Mas buscad primeramente …..

Desde el momento que fue invocado el nombre de Jesús en nuestra vida, pasamos de ser seres terrenales inmersos en el pecado para transformarnos en seres espirituales guiados por voluntad divina para alcanzar un propósito, es así como dice …….. estamos o vivimos en el mundo ….. esto nos remonta a aquel versículo que dice …… nueva criatura somos…. Lo cual nos hace pensar que como cristianos nos constituyen ahora dos naturalezas, una de las cuales es humana o carnal que es impulsiva, emocional, que comete errores, que siente necesidad afectiva y que muchas veces siente deseos por hacer las cosas del mundo lo que nos lleva a vivir en infelicidad y ser esclavos del mismo pecado. Por otra parte, una naturaleza espiritual o divina que es más racional, paciente y que es guiada por el amor, la sabiduría y la gracia de Dios a fin de hacer todo aquello que es bueno y agradable ante sus ojos, en pocas palabras, que se preocupa por agradar al Señor y no a los hombres.

Cabe aclarar que existe un concepto que se ha malinterpretado inclusive por hermanos que creen que por el hecho de ser cristianos no sufriremos aflicciones ni tendremos problemas, lo cual es totalmente falso, lo que marca la diferencia es que tenemos una manera distinta de afrontarlos al igual que contamos con alguien que ha prometido estar todo el tiempo a nuestro lado, presto a escuchar y a guiarnos hacia la victoria.

En este sentido, es necesario comprender que nuestra lucha no es entonces …. Contra carne ni sangre….. a pesar que a diario libremos grandes luchas, debemos ser conscientes que la guerra aun no está perdida, por el contrario, debemos estar preparados para soltar todas aquellas cosas que nos hacen daño, este pensamiento es similar al de Filipenses 3: 13-14 13 Hermanos, yo mismo no pretendo haberlo ya alcanzado; pero una cosa hago: olvidando ciertamente lo que queda atrás, y extendiéndome a lo que está delante, 14 prosigo a la meta, al premio del supremo llamamiento de Dios en Cristo Jesús. Dándonos a entender que ….

👍 ¡Me Gusta!